Sobre el trabajo decente para los y las trabajadoras domésticas

A LA MESA DEL SENADO

El Grupo Parlamentario Podemos – En Comú – Compromís – En Marea, y de acuerdo con lo establecido en los artículo 177 del Reglamento de la Cámara, solicita la tramitación de la siguiente Moción ante la Comisión de Igualdad, sobre la ratificación del Convenio número 189 de la OIT y la Recomendación nº201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras o trabajadores domésticos.

Exposición de motivos

El trabajo doméstico se define como “el trabajo realizado para o dentro de un hogar o varios hogares” y es el trabajo que puede incluir tareas como limpiar la casa, cocinar, lavar y planchar la ropa, pero también el cuidado de los niños y niñas, personas mayores, personas con una enfermedad, con diversidad funcional, o todo cuidado de quien necesite esa asistencia. Es un trabajo absolutamente esencial para el bienestar de la población y la reproducción de la vida.

Una trabajadora o un trabajador doméstico es “toda persona que realice el trabajo doméstico dentro de una relación de trabajo”. Es relevante subrayar, por otro lado, que el cuidado de personas y la asistencia en el hogar mayoritariamente se realiza de forma privada y sin remuneración, dentro de los hogares, recayendo sobre el tiempo, el bienestar y el trabajo especialmente de las mujeres.

Cuando esa asistencia se externaliza y se convierte en un trabajo salarizado, ya sea de forma privada o pública (y la asistencia pública es absolutamente deficiente en su alcance y cobertura), el sector de los cuidados está dando trabajo a unas 427.000 personas (INE, trabajadores en alta laboral, diciembre 2015) en España. De esa masa laboral, la inmensa mayoría son mujeres – un 83% -, y muchas de ellas son mujeres migradas, y eso sin tener en cuenta la extensa y precaria economía sumergida existente en el sector.

Hay que tener presente que el trabajo de cuidados, además, irá en aumento. Porque todos y todas necesitamos ser cuidados en muchos momentos de nuestra vida, muy especialmente en la niñez, en la enfermedad o en la vejez, y para una parte de la población la asistencia es imprescindible permanentemente. E irá en aumento porque las familias – las mujeres – no pueden seguir soportando todo el peso de los cuidados y viene siendo urgente la expansión del servicio público de atención a la dependencia. Y también, y finalmente, porque la pirámide demográfica de este país indica que las necesidades de cuidados irán en aumento.

Con todo, cuando nos referimos a estos trabajos, tenemos delante un sector laboral totalmente precarizado, y sin la protección y la cobertura social que tienen otras actividades económicas. Solo el 9% tienen cobertura legal al mismo nivel que el resto de trabajadoras y trabajadores, y el resto carecen de salarios o tiempos de descanso reglados y de prestaciones de baja por maternidad o paternidad. Las condiciones salariales y laborales de estas trabajadoras y trabajadores son de las peores existentes en nuestro país: sin derecho al subsidio de paro, sin posibilidad de jubilación anticipada o ayudas y prestaciones para personas desempleadas mayores de 55 años, y conviviendo con todo tipo de abusos, incluidos los sexuales.

Para reparar tal situación, el 8 de mayo de 2013 la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso aprobó por unanimidad una enmienda transaccional a la Proposición no de Ley sobre ratificación del Convenio número 189 de la OIT y la Recomendación número 201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras y el sector de los cuidados está dando trabajo a unas 427.000 personas (INE, trabajadores en alta laboral, diciembre 2015) en España. De esa masa laboral, la inmensa mayoría son mujeres – un 83% -, y muchas de ellas son mujeres migradas, y eso sin tener en cuenta la extensa y precaria economía sumergida existente en el sector. domésticos.

Dicha enmienda transaccionada y consensuada con todo los grupos del Congreso instaba al Gobierno a: “que en un plazo razonable evalúe la posibilidad de someter a ratificación el Convenio número 189 y la recomendación número 201 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y, en consecuencia, adapte la legislación española en el sentido que regulan los citados textos”.

En este sentido, es importante señalar que el 5 de septiembre de 2013 entró en vigor ese histórico convenio de la OIT, extendiendo los derechos laborales fundamentales a los y las trabajadoras domésticas de todo el mundo. Hasta la fecha, dicho convenio está en vigor en 17 países (Alemania, Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Filipinas, Finlandia, Guyana, Irlanda, Italia, Mauricio, Nicaragua, Paraguay, Sudáfrica, Suiza y Uruguay) y este año 2016 entrará en vigor en 5 más (Bélgica, Chile, República Dominicana, Panamá y Portugal).

El Gobierno Español, a pesar del compromiso adquirido en sede parlamentaria, todavía no ha llevado la ratificación ante las Cortes, dejando a las y los trabajadores del hogar en condiciones de desigualdad con respeto al resto de sectores.

Por último, cabe recordar que la firma del Convenio además del compromiso formal que implica en lo relativo a legislar para hacer efectivas todas las disposiciones contenidas e informar periódicamente a la OIT de las medidas adoptadas, es también un compromiso solidario puesto que cuantos más países lo ratifiquen mayor será su implantación.

Por todo ello el Grupo Parlamentario Podemos – En Comú – Compromís – En Marea presenta la siguiente:

MOCIÓN

El Senado insta al Gobierno a ratificar, sin más demoras, el Convenio nº 189 de la OIT y la Recomendación nº 201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras o trabajadores domésticos.

Palacio del Senado, 22 de Febrero de 2016

Maria FREIXANET MATEO –  Senadora (senadora presentante)

joiAina

Foto: Con Aina Vidal, diputada de En Comú Podem, con quien coordinamos esta iniciativa; ella la trabaja desde la Comisión de Trabajo del Congreso.

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