Encuentro rendijas. ¿Será por la Navidad?

 ( Català / Castellano )

Hoy hace un año del día que me votasteis senadora.

Hoy; que creamos una Ponencia para revisar y mejorar la Ley de 2004 contra la violencia de género (a propuesta nuestra), y para el pacto de Estado (a propuesta del PP). De las dos propuestas hemos hecho una, firmada por todos los grupos {¡cosa rara todos de acuerdo!}, y la Ponencia de estudio ha salido adelante.

Una Ponencia quiere decir que podremos traer expertas al Senado. Las abogadas, juezas y fiscales que aplican la ley cada día y sufren las carencias. El movimiento feminista que conoce las consecuencias. Podré invitar gente con tanto conocimiento de causa como Mercè (¡espero que aceptes!), para ayudarnos a revisar la ley. Mejorar la ley. Y más que la ley. Si tenéis recomendaciones de expertos y expertas: ¡escribidme!

Hoy hace un año del día que me mandasteis al Senado. Hoy; que tengo una rectificación, un perdón y una cita con un Ministro.

Que en el pleno del Senado he preguntado (aquí vídeo) al Ministro del Interior sobre la comunicación de la Policía Nacional y la Guardia Civil en relación a la violencia machista. Pues el trabajo de la policía es fundamental, pero lo que comunicas habla de lo que piensas, y de lo que actúas, y todavía recibimos mensajes que generan culpa en la víctima, que toleran el micro-machismo o que nos invitan a la autocensura.

Contra todo pronóstico, el Ministro me ha dado la razón, ha pedido disculpas y me propone encontrarnos él y yo con la policía para revisar la cuestión. Después le he ido a buscar, para asegurarme de haber escuchado bien sus palabras. Las he escuchado bien.

No sé si son las luces del árbol de Navidad que han clavado a la entrada del Senado o qué pasa, pero hoy de repente encuentro rendijas. Por un rato, caen las espadas. Se me acercan senadore(a)s de todos los colores a decirme que están de acuerdo, que nunca lo habían visto así, que tengo razón, o que no lo ven claro pero quieren hablarlo conmigo.

La extrañeza me deja muda. Incómoda. Pero, no sé, teniendo en cuenta que trabajo en una institución inhóspita, poco funcional y mal diseñada, y que tengo una mayoría absoluta del PP ante mí que arrasa con todo, de repente valoro con alegría que hace un año que estoy aquí, que hace un año que estamos aquí, y que nuestra presencia -día a día, de forma silenciosa, poco a poco – está cambiando algunas cosas. Quizás pequeñas. Pero algunas de ellas muy profundamente.

Luego la alegría se marcha. Y pienso que la sensibilidad de estos días se debe a la cifra. Al drama de la cifra. A las cuatro asesinadas de este fin de semana y a las 103 asesinadas de este 2016. A la situación extrema, extremíssima, que se hace insoportable. A la virulencia del machismo y el horror, que sensibilizan a la sociedad y a la política. Mucha más sensibilidad haría falta; Una perspectiva feminista y no tener que esperar muertas.

¡Feliz navidad libre de sexismo!

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