Auditar las eléctricas: esta es la cuestión.

[Català/Castellano]

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Algo se mueve en el Senado. Creo que esta vez, a diferencia de la anterior mini-legislatura, el PP piensa hacerlo funcionar con normalidad (¿será que cuentan con que gobernarán?).

Primer pleno; entra una propuesta nuestra. Son diez medidas que lograrían erradicar la pobreza energética, que actualmente afecta al 15% de la población. Dos millones de familias viven con cortes de luz, agua o gas por no poder hacer frente a los recibos; y unas siete mil personas mueren prematuramente cada año en España por este motivo.

El abordaje de la situación debe ir de lo urgente a lo importante. Urgente es que la gente no pase frío este invierno – tenemos 5 millones de personas en esta situación, un millón de personas más hoy que hace un par de años -. Urgente es garantizar luz, gas y agua para toda la población. Un mínimo vital y prohibir los cortes no motivados.

Pero importante es que la pobreza energética deje de producirse. Y en este sentido ponemos sobre la mesa los precios excesivos de la energía, las facturas elevadas. Pagamos la cuarta electricidad más cara de Europa – y creciendo durante la crisis – mientras las tres grandes compañías eléctricas acumulan beneficios netos de más de veinte millones diarios. El desequilibrio es abismal, el sistema es opaco, y auditar es una prioridad. Aquí las diez medidas:

El PP me responde Nada. Que es cierto que hay quien no puede pagar y que para eso están los servicios sociales. Y que “la mejor política social es crear empleo”, su gran mantra. – Excusas para no decirme lo que todo el mundo sabe: que de la desigualdad se lucran.

El PSOE, por su parte, aplaude las medidas que ponen parches contra la pobreza energética, pero se muestra contrario a todos aquellos puntos que tocan privilegios:

Ay, los privilegios. La auditoría es el gran tabú. Y es fundamental. Porque los precios son altísimos y no sabemos qué pagamos; porque nos cobran toda la energía al precio de la más cara; y porque nos atribuyen una deuda que las eléctricas dicen que tenemos con ellas y el Estado acepta sin auditar. Porque ya ha pasado antes de que las eléctricas han cobrado de más y no se les ha reclamado; y porque la liberalización del sector se hizo buscando que la competencia bajara los precios pero los precios no paran de subir.

Ahora no tenemos ni la protección anterior (precios fijos) ni los precios competitivos que se supone que traía la liberalización del 97. Ahora lo que tenemos delante es un oligopolio, unas pocas empresas muy poderosas y con una influencia enorme sobre las decisiones los sucesivos gobiernos.

Y aquí el gran motivo por el que se niegan a auditar el sector. Los grandes partidos, los partidos de poder – PP, PSOE, Convergència, PNV -, se sientan en los consejos de administración de las grandes eléctricas. Y los favores se devuelven.

Pero la política es un lugar extraño y, finalmente, todos los partidos votan la propuesta a favor excepto el PP. – ¡Qué alegría y qué desconcierto! He convencido incluso a un señor del PP, a juzgar por el puntito verde en medio del magma rojo [¿se habrá equivocado al votar o cultivamos la esperanza? Busco quién es este señor y – ¡vaya! – me inclino a pensar que el dedo le ha traicionado].

Hay que decir que queda muy feo votar en contra de medidas contra la pobreza energética, y si el PP vota en contra ya es suficiente para detener nuestra moción (absolutísima mayoría, la suya). El Senado es un lugar donde es fácil quedar bien, pues el PP hace todo el trabajo sucio.

Esta semana, sin embargo, entramos la misma propuesta en el Congreso. Idéntica. Clavada. Allí, si los mismos partidos que la han votado a favor en el Senado vuelven a votarla a favor en el Congreso, la moción se aprobará. Estaremos muy atentas para ver qué vota el PSOE, qué vota Ciudadanos, qué vota Convergència; ¿qué decís? ¿Cultivamos la esperanza o se han querido equivocar todo(a)s al votar? ¡Se abren las apuestas! 🙂

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